jueves, 15 de octubre de 2009

DEL BISAGRISMO

El portavoz andalucista Antonio Jesús Ruiz y la independiente Silvia Gómez andan estos días enzarzados en unas disputas dialécticas que alternan la argumentación majestuosa, los razonamientos de político avezado, el estilo chusco, con un tono cuartelero, de zarzuela vecindona, algo así como la Campanario y la Esteban, en papeles cambiantes, en versión política local.
Conozco a los dos hace muchos años y no me caen malotes, entre otras cosas porque ellos me tratan con respeto a mí y yo a ellos (con el tiempo tiende uno a actuar con los demás en la exacta medida en que los demás actúan con uno, que para otras prácticas se anda ya muy currado). Tanto hace que sé de ambos que hasta recuerdo a Antonio Jesús cuando me llevaba los comunicados andalucistas (todavía había andalucistas, ahora hay más bien antoniojesusianos, para su mérito) a la Cadena SER, en una época en la que el correo electrónico resultaba una quimera y fax, lo que se dice fax, no debían tenerlo en el partido y rememoro a Silvia desde que Hernán Díaz, ese denostado político que se marchó ganando todas las elecciones a las que se presentó sin paraguas nacional alguno, la alzara al rango de responsable de protocolo.
Lo cierto es que el devenir, sendero azaroso por antonomasia, les ha enfrentado. Antonio Jesús, que también ha sufrido su travesía del desierto, parece mecerse en vientos favorables, mientras que Silvia es una edil maltratada estas últimas fechas por las veleidades de la condición humana y lo angosto de la matemática, una edil cuya formación experimenta unas dificultades tales que su ¿correligionario? Juan Gómez parece inspirado por una actividad epistolar tan desaforada que lleva paso de erigirle en patrón civil del cuerpo de Correos.
Todo tiene su epítome; tomando como punto de salida aquel recurrente adagio de Churchill por el que se establece que no hay peor enemigo que un compañero de partido me permito, humildemente, realizar la siguiente aportación a los anales de la politología mundial: no hay rival más encarnizado que otro aspirante a bisagra.
Francisco Lambea
Diario de Cádiz
15 de Octubre de 2009

2 comentarios:

Rosario Troncoso dijo...

Hola Paco.
Aunque no tenga mi comentario nada que ver con el tema del post, te escribo para darte las gracias por la atención que le has prestado a mis poemas.
Una humilde servidora está empezando, recién nace su poesía, y es un honor grandísimo que alguien con tanta calidad poética y con tu trayectoria, dedique algo de su tiempo a leer las tonterías que yo le mando.
Mi gratitud inmensa, amigo, y una profunda admiración, por tus letras y por tu persona.
Un abrazo grande y pronto nos veremos.
Charo Troncoso

Francisco Lambea Bornay dijo...

Hola, Charo. No soy yo merecedor de tanto elogio ni tú has de mostrar tanta humildad, aunque es cierto, en una de mis frases preferidas, que el halago debilita, por lo que la tuya tampoco es mala práctica.
Aunque te dije que te iba a mandar el epílogo he decidido guardarlo para la presentación y otras utilidades. Gracias por visitar el blog.
Ya nos saludamos.