domingo, 8 de julio de 2018

FACEBOOK PLENARIO



Una de las características más significativas del cuatrienio municipal 2015-2019 es el alto número de dimisiones de concejales, con sus consiguientes sustituciones (aquí no llega el Plan de Ajuste y se aplica la reposición automática). Resulta tal el número de ausencias que no queda otra que ponerse a puntear, como en registros contables, para evitar que se te escape alguna en el recuento.

El PP ostenta el récord, con hasta 6 bajas sobre la alineación inicial (también es cierto que son los que más ediles tienen, 9, y eso aumenta la probabilidad, máxime en oposición, aunque el número sigue siendo alto), el PSOE registra 2, IU 1 y Levantemos 1. Suman 10 salidas, lo que, en una Corporación formada por 25 ediles, supone un 40%.

Los motivos son variados: desde incompatibilidades laborales a razones personales que a veces camuflan discusiones internas, pasando por quienes se van porque han perdido el poder y la cosa ya no les pone o por los que piensan que no figurarán en la siguiente lista y se marchan para fastidiar antes de que les fastidien. Como El Puerto es singular en todo, no hay bajas en dos casos peculiares, el de Ciudadanos, donde hasta los dos ediles reconocen diferencias entre sí, y el del concejal no adscrito, Carlos Coronado: cuando se fue del PA muchos pensaban que se largaría por aburrimiento, pero ahí sigue, indemne al recorte de sus intervenciones, hablando casi por aforismos.

La política local ha cambiado mucho desde la crisis económica de 2007. Se ha hecho más ardua: quienes gobiernan no disponen de dinero para gestionar como quisieran, lo que provoca desilusión y tensiones de modo que, quien previamente goza de un buen trabajo, se pregunta qué sentido tiene aguantar ciertas cosas, mientras que quienes sufren fuera del mando se aburren o acaban presos de esas indisciplinas a las que el ser humano es proclive cuando vienen mal dadas.

Recupero la reflexión que me inspiraron las salidas en la época en que el alcalde era Moresco (y entonces no se alcanzaron tantas): el salón de plenos se ha transformado en una especie de Facebook en el que, si entras con frecuencia, te hinchas a conocer gente.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
8 de Julio de 2018 

domingo, 24 de junio de 2018

MEDALLA AL COMPROMISO



La Congregación de las Hermanitas de los Pobres recibía en la tarde del jueves la Medalla de Oro de la ciudad en virtud de un acuerdo plenario que respaldaba de manera unánime la propuesta del PP y reconoce la labor que este colectivo ha tenido para con los ancianos más desfavorecidos durante 135 años: en aquel 1883, como recordaba la superiora, Carmen Gómez, que acudió al homenaje en compañía de las hermanas Judith y María Concepción, un grupo de monjitas arribaba a la ciudad con 10 céntimos como todo capital, iniciando una hermosa historia de amor cristiano.

Falta poco tiempo para que las Hermanitas se marchen de El Puerto, debido a una falta de vocaciones directamente relacionada con la progresiva pérdida de valores que afecta a nuestra sociedad, pero al menos la máxima institución local, el Ayuntamiento, representada por la Corporación, ha sabido distinguir a quienes han hecho del compromiso altruista con los necesitados un modo de vida.

Lo único que no me gustó del acto fue la escasa presencia de público, en torno a 40 personas en un Teatro Municipal Pedro Muñoz Seca cuyo aforo es de 600. Varios errores han concurrido para que se produjera tan triste e injusto hecho: desde el Ayuntamiento se debió realizar mejor ese trabajo captador de asistentes y los medios de comunicación tendríamos que haber insistido en la convocatoria (es posible que más portuenses de lo que pueda pensarse desconozcan que la asistencia a las sesiones plenarias es libre), aunque no quedan exentas de culpa otras responsabilidades colectivas y particulares.

La verdad es que numerosas instituciones y personas a título individual habían respaldado la concesión de la medalla pero, al cabo, el acto fue seguido por un público muy escaso en número, contexto en absoluto acorde a la magnífica entrega ofrendada por estas monjas, aunque de seguro que ellas, en su humildad, concentradas en sus quehaceres solidarios, no reflexionarán tanto sobre dicho aspecto como lo hacemos quienes allí estuvimos. Consolémonos pensando en la importancia de la distinción recibida y en que aquellos a quienes compete tomarán nota para que no se produzcan hechos similares en el futuro.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
24 de Junio de 2018  

domingo, 10 de junio de 2018

ESCENARIO ABIERTO



Los datos de un sondeo de Insobel para 8 TV señalan que, de celebrarse ahora elecciones municipales, el PSOE sería la fuerza más votada, con 7 ediles, seguida de PP (6), Ciudadanos (4-5), Podemos (3), IU (2-3) y Levantemos (1). Los números indican que la izquierda gozaría de mayoría absoluta para gobernar (la Corporación portuense la forman 25 ediles, por lo que se sitúa en 13), pero encontrándose una hipotética coalición de PP y Ciudadanos a sólo dos actas, en el mejor de los casos, de la citada mayoría y sin descartar que un acuerdo PSOE-Ciudadanos llegue a ser factible a poco que mejoren las previsiones de ese estudio.

El sondeo, efectuado de manera presencial, ha constado de 500 entrevistas, realizadas entre el 30 de mayo y el 1 de junio, esto es, en pleno debate de moción de censura.

A menos de un año ya de los comicios, la lucha por hacerse con el gobierno de El Puerto se presenta reñida (las ventajas entre los supuestos bloques no son grandes) y pendiente, una vez más, de los pactos. La moción que ha elevado a presidente a Pedro Sánchez crea un nuevo escenario, pues, dando por hecho que Sánchez tardará en convocar elecciones (ya perdió las dos a las que concurrió, por lo que lo previsible es que demore la fecha salvo encuestas muy favorables), ya no será el PP la formación que encabece el gobierno central cuando se llame a los españoles para designar sus Consistorios.

Dicha circunstancia puede beneficiar a los socialistas portuenses, toda vez que su secretario general tiene el BOE en la mano, siempre que la gestión en Moncloa resulte positiva o puede, por el contrario, perjudicarles si esos frutos no resultan los esperados y a los portuenses les da por recordar que Sánchez no es el más votado en las urnas y que alcanzó el poder aupado por unos socios, independentistas y Podemos, con los que no llegó a suscribir un mínimo pacto de gobierno.

Con todo, las formaciones locales están obligadas a jugar sus bazas oriundas (inauguraciones, figuras atractivas en las listas…) en un escenario cuyo interés aumenta con el paso de los días en la que es la precampaña más tempranera de la democracia.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
10 de Junio de 2018

domingo, 27 de mayo de 2018

EL PUERTO Y EL 68



Con motivo del 50 aniversario de los acontecimientos que tuvieron lugar en Francia durante mayo de 1968, la Biblioteca Pública Municipal ha puesto en marcha una pequeña exposición sobre dicha época y su reflejo en España y en nuestra ciudad.

He de decir, ante todo, y aunque no resulte muy intelectual, que para mí 1968 supone un año extremadamente importante por dos circunstancias de carácter doméstico: en su transcurso se casaron mis padres y en su transcurso, casi al final, nací yo; dicho lo anterior recomiendo acercarse hasta la muestra, que permanecerá en la parte izquierda de la planta donde se encuentra la Biblioteca, antes de acceder a ella, hasta el 30 de junio.

Uno de los aspectos que más ha llamado mi atención es la referencia demográfica a El Puerto de Santa María de entonces, una ciudad de 35.000 habitantes (ahora ronda los 90.000) y, más aún, la constatación de que en esa población se registraba “una alta tasa de analfabetismo”, problema ya prácticamente desaparecido, lo que constituye uno de los ejemplos de las mejoras experimentadas desde entonces, logros que sólo pueden minusvalorarse desde una osada soberbia ignorante.

De entre los objetos que allí se concatenan me atrajo singularmente una máquina de escribir. Pocas cosas reflejan con tanta claridad y fidelidad los cambios vividos como la sustitución de la máquina de escribir por el ordenador. Lo que más mayor me ha hecho sentirme observando la recopilación confeccionada por la concejalía de Cultura ha sido el citado artefacto, su dignidad silenciosa, su aura de elegancia sobre el estricto utilitarismo, pues no en vano cincelé sobre sus teclas mis primeras pulsaciones adolescentes, cuando era la misma persona, y no la misma, según se analice, que soy ahora.

La iniciativa ofrece, como corresponde, libros significativos de aquel año, vídeos y fotografías, que los organizadores, detallistas, exhiben colgadas de aquellas cuerdas y pequeñas pinzas de revelado que la tecnología digital no enviara aún al desván de la memoria: arrollado por la digitalización, el Mayo del 68, tan vibrante como fue, parece revestirse a nuestras retinas de caracteres analógicos.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
27 de Mayo de 2018



domingo, 13 de mayo de 2018

CIUDAD DE CONTRASTES



Nada más difícil de desterrar que un tópico, que una idea preconcebida: el juicio se acomoda a la costumbre, menos trabajosa que el ansia de saber, de actualizarse, de ser consciente de que no todos los días han de amanecer, por ley natural, como espejos sucesivos. Eso pensaba mientras veía desplazarse por el hangar de Airbus el dron correspondiente al proyecto Arcow, una idea innovadora de transporte de logística ligera que permite reducir tiempos de producción con el consiguiente aumento de competitividad y facilidad de acceso a grandes paquetes de trabajo.

Aquel artefacto que acarreaba piezas de un punto a otro de la gigantesca nave con velocidad diabólica se movía sobre las cabezas curiosas de los  presentes al tiempo que yo, entre giro y giro, reflexionaba sobre cuán ajeno era su sofisticado vuelo para los prejuicios que desde fuera de Andalucía se tienen sobre nuestra tierra.

Igualmente discurría en torno a la cantidad de Puertos que hay dentro de El Puerto de Santa María, una ciudad más diversa de lo que no pocos portuenses estiman. Con frecuencia se me han venido a las mientes los contrastes entre la actividad náutica de Puerto Sherry, por ejemplo, y la cotidianidad terrenal del Barrio Alto. En el Molino de Mareas, detrás de la estación de tren, elabora sus ingenios gastronómicos Ángel León, uno de los grandes cocineros de nuestro país, que ha tenido el enorme mérito de erigir un restaurante, “Aponiente”, donde hace poco sólo transitaban los mosquitos dando vueltas como el dron, pero sin que nadie los mirara.

Muchos compatriotas desconocerán, de seguro, que la Bahía de Cádiz es uno de los territorios señeros en potencial aeronáutico de España. Provoca cierto enojo, aunque quizá esa ignorancia pueda comprenderse, observarse con mayor condescendencia, si se analiza que numerosos gaditanos coinciden en ella.

Uno de los iconos del progreso son los aviones: muchos aviones se construyen también aquí, muy cerca del papel que en estos momentos surca la retina del lector, muy próximos al ordenador desde el que atiende a esta columna. La realidad se presenta más rica y sorprendente de lo que a veces creemos.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
13 de Mayo de 2018



lunes, 30 de abril de 2018


LA INERCIA DEL TRIUNFO

La  Feria demuestra un año más su gran capacidad de convocatoria, indiferente a ubicaciones en abriles o mayos, y refleja una progresiva presencia de actuaciones musicales

La Feria de Primavera que culmina hoy ha seguido reflejando que la Fiesta del Vino Fino continúa siendo el gran encuentro lúdico anual de los portuenses, esa cita del calendario que se espera con entusiasmo, se ubique donde se ubique: sometida como anda a la fijación previa de eventos de municipios colindantes nada puede con su capacidad de atracción, indiferente a abriles o mayos, a inicios, mediados o finales de mes. Sí es cierto que su radicación no supone asunto baladí: fijarla en abril implica mayor riesgo de pluviosidad que hacerlo en mayo, punto del baremo al que quizá no se otorga suficiente trascendencia y que más de uno evocaría mientras las lluvias nocturnas de miércoles y sábado se acomodaban en los toldos y el albero.

La Fiesta del Vino Fino comenzó con un pregón al que Teresa Almendros, delegada de este periódico en la ciudad, confirió algunos tintes que nos resultan cómplices a quienes nos dedicamos a tan singular actividad, y que se agradece escuchar. Los periodistas pasamos de un lado a otro de la noticia, convirtiéndonos en titulares nosotros mismos, en el marco de unos característicos vasos comunicantes, y está bien que así sea, pues, aunque haya quien nos niegue, o ponga en duda, tantas cosas de nuestra condición, ciudadanos, por lo menos lo que se dice ciudadanos, al igual que humanos, somos.

El toro de Osborne persiste en lo suyo, erigido en uno de los grandes iconos del evento, ganado el derecho al indulto, una libertad que en su caso consiste en pastar en las eras del cielo, alimentado de azules y nubes, o en conceder prestancia a la noche al ser él (cosa que sólo ocurre en la Feria de El Puerto) el que viste traje de luces.
Todas las ediciones feriales se parecen pero no son exactamente las mismas (las ferias se suceden, al cabo, como los años en las personas). Este 2018 se ha levantado una polémica por la instalación de una andana de botas de manzanilla en el recinto, coincidiendo con la dedicatoria a Sanlúcar. Hay quien lo considera una cortesía institucional en el marco de la distinción a la ciudad vecina y quienes estiman que supone un ataque a la promoción del fino portuense. La instalación de las botas manzanillescas ha supuesto la irrupción de un nacionalismo portuense bodeguero, que se extiende después a otros ámbitos (los nacionalismos empiezan por uno concreto y después se van extendiendo a los demás). Por lo que a mí respecta (últimamente acostumbro a mojarme, de fino y manzanilla también), y admitiendo que hay cosas más graves de las que preocuparse, creo que es mejor que no se hubieran puesto: la cortesía es compatible con ciertos límites.

La evolución ferial nos revela una progresiva irrupción de actuaciones musicales en las casetas. Cada vez son más las que disponen de animación propia y en horarios más extensos. Incluso hemos gozado de hasta un concierto sorpresa, con la interpretación de Paco Loco y su grupo Los Jaguares de la Bahía. La situación de los músicos, junto al gran toro osbórnico, suponía un inédito elemento de singular atractivo visual.

Desde el equipo de gobierno se ha subrayado el avance experimentado en movilidad, con rebajamientos de acerados y otras medidas encaminadas a que todos se desplacen cómodamente por Las Banderas. Una Feria más inclusiva es aún más Feria. Toca aquí subrayar la presencia de Milagros Rodríguez, delegada territorial de la ONCE, en la inauguración del alumbrado, respondiendo a un cortés ofrecimiento del Consistorio tras la idea de la Organización Nacional de Ciegos de dedicar el cupón del miércoles 25 al evento, lo que supuso la distribución por todo el territorio nacional de más de cinco millones de copias (publicidad aparte, se agradece el detalle).

Me conmovió la presencia en la tribuna institucional de Milagros Rodríguez, acompañada de su perro guía: ella no podía ver las luces, pero las encendió para que las disfrutaran los demás. Milagros es quien ha permitido el brillo nocturno de la Feria, protagonizando algo más trascendente que todas las led que se extienden por Las Banderas: un ejemplo de humanidad. Bajo las luminarias, yo miraba a Milagros pensando que nada había más claro que su corazón.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
30 de Abril de 2018 







domingo, 15 de abril de 2018

EL SABOR DEL TIEMPO



En su latir escondido, en su refugio íntimo, como agazapados en el viario, los patios constituyen una parte insoslayable del día a día portuense. Hay una vida náutica, pendiente de los vientos, que gusta de coronarse en el mar, una tecnológica y poligonal, una de urbanización periférica... y también hay una vida de patio, que demuestra que la grandeza gusta de reposar en lo sencillo y la importancia de elementos como la luz, el color (que no deja de ser hijo de la luz) o la compañía.

En los patios se sienten más las horas, se degusta, lentamente, su paso, el tiempo se ensolera y saborea, haciéndose, de algún modo, corpóreo.  Mucho se habla de la primavera pero ¿qué sería, en verdad, de la primavera sin un patio? ¿Habrá un escenario donde tal estación llegue a apreciarse más en su casa, mimosamente enmarcada, donde su retrato se perfile con tan hermosa contundencia? 

Gracias a empeños como el de José Ignacio Delgado Poullet, Nani, un portuense a un patio pegado, que sabe valorar ese Patrimonio Inmaterial de la Humanidad que es la conversación entre claveles, el zigzagueo del sol sobre los geranios, el vuelo confiado de los pájaros, la familia en torno a un espacio íntimo y, a la vez, comunitario, la Fiesta de los Patios continúa cumpliendo una de sus grandes funciones: facilitar el contacto de las personas. Nani ha conseguido que los propietarios de los patios los abran como frutas y que su demarcación resulte, al cabo, una excusa (preciosa, eso sí) para que la gente se encuentre.

En el claustro del IES Santo Domingo, en el acto de entrega de premios de la Fiesta, una actividad que empezó en silencio y ya ha alcanzado veinte ediciones, se respiraba una bonhomía de patio, esa arquitectura que lleva unida, irremediablemente, idiosincrasia (los contrafuertes son las risas, las palabras). El patio imprime carácter. Para huir del stress, de todo aquello que no es auténtico, pocas opciones tan interesantes como sentarse en un patio, integrarse cual elemento de ese perfecto ecosistema y conversar, o mantenerse en silencio, permitiendo que la mañana, la tarde o la noche te desvelen sus secretos.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
15 de Abril de 2018