domingo, 15 de abril de 2018

EL SABOR DEL TIEMPO



En su latir escondido, en su refugio íntimo, como agazapados en el viario, los patios constituyen una parte insoslayable del día a día portuense. Hay una vida náutica, pendiente de los vientos, que gusta de coronarse en el mar, una tecnológica y poligonal, una de urbanización periférica... y también hay una vida de patio, que demuestra que la grandeza gusta de reposar en lo sencillo y la importancia de elementos como la luz, el color (que no deja de ser hijo de la luz) o la compañía.

En los patios se sienten más las horas, se degusta, lentamente, su paso, el tiempo se ensolera y saborea, haciéndose, de algún modo, corpóreo.  Mucho se habla de la primavera pero ¿qué sería, en verdad, de la primavera sin un patio? ¿Habrá un escenario donde tal estación llegue a apreciarse más en su casa, mimosamente enmarcada, donde su retrato se perfile con tan hermosa contundencia? 

Gracias a empeños como el de José Ignacio Delgado Poullet, Nani, un portuense a un patio pegado, que sabe valorar ese Patrimonio Inmaterial de la Humanidad que es la conversación entre claveles, el zigzagueo del sol sobre los geranios, el vuelo confiado de los pájaros, la familia en torno a un espacio íntimo y, a la vez, comunitario, la Fiesta de los Patios continúa cumpliendo una de sus grandes funciones: facilitar el contacto de las personas. Nani ha conseguido que los propietarios de los patios los abran como frutas y que su demarcación resulte, al cabo, una excusa (preciosa, eso sí) para que la gente se encuentre.

En el claustro del IES Santo Domingo, en el acto de entrega de premios de la Fiesta, una actividad que empezó en silencio y ya ha alcanzado veinte ediciones, se respiraba una bonhomía de patio, esa arquitectura que lleva unida, irremediablemente, idiosincrasia (los contrafuertes son las risas, las palabras). El patio imprime carácter. Para huir del stress, de todo aquello que no es auténtico, pocas opciones tan interesantes como sentarse en un patio, integrarse cual elemento de ese perfecto ecosistema y conversar, o mantenerse en silencio, permitiendo que la mañana, la tarde o la noche te desvelen sus secretos.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
15 de Abril de 2018

domingo, 1 de abril de 2018

POR UN APOYO JUSTO



La Semana Santa ha vuelto a desarrollarse con el acostumbrado esplendor. Las hermandades portuenses han organizado, un año más, desfiles procesionales en los que participaron directa e indirectamente decenas de miles de personas, que expresan y divulgan su fe cristiana.

Ante tal realidad, deviene obvio el alto grado de obligación del Ayuntamiento de colaborar con el Consejo Local de Hermandades y Cofradías, entendimiento necesario por diversas razones. La primera, ya apuntada y a mi juicio principal, de tal modo que se bastaría por sí, porque el Consejo canaliza una manifestación colectiva, y al tiempo profundamente íntima, en la que se sienten representados muchísimos ciudadanos (los ediles que se ausentan sistemáticamente de las actividades de la Semana Santa bajo el argumento de una laicidad mal entendida no hacen sino incurrir en dejación de funciones, pues la condición individual agnóstica, atea o seguidora de otra creencia no exime de atender a los portuenses católicos, ni resulta intelectualmente sostenible el criterio de que el ámbito religioso, por el sólo hecho de ser tal, haya de carecer de cualquier favorecedora gestión pública).

Motivos en los que podría abundarse para defender esa cooperación nos llevarían a la plausible labor social de las hermandades, no siempre conocida por las especiales características que reviste el compromiso de quienes la ejercen, el valor histórico y cultural de los pasos o, por supuesto, la sobresaliente actividad económica generada por las procesiones, cuya repercusión en el sector hostelero se erige indudable.

El Consejo Local de Hermandades y Cofradías tiene razón cuando solicita al ejecutivo portuense que se le reconozca como merece, que se acabe con el agravio comparativo mediante la equiparación de las ayudas municipales que recibe a las que se prestan a otros organismos y que, en definitiva, se apoye desde el Consistorio la celebración de la Semana Santa en correspondencia con lo que supone. Es de esperar que el talante conciliador mostrado desde el equipo de gobierno, que ya atendió algunas solicitudes, se traduzca en una mayor efectividad en el futuro.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
1 de Abril de 2018


domingo, 18 de marzo de 2018

APUNTES EDUCATIVOS



El descenso de la natalidad, un problema del que no acaba de hablarse lo debido y para cuya solución no se adoptan medidas, afecta a varios ámbitos. Uno de ellos es el educativo: la cifra que ofrece la Consejería del ramo para el próximo curso en El Puerto alcanza las 925 plazas para Infantil de tres años, superando con holgura el número de nacimientos, 865.

La sociedad cambia: hace no tanto tiempo como pudiera parecer se necesitaban más plazas en las aulas; apenas se hablaba, en cambio, de las de comedor. Ahora, empiezan a sobrar mesas y sillas (el colegio público El Juncal va a reducir una unidad de tres años) y se celebra la instauración de servicios de catering (se va a atender a alumnos de la Escuela Infantil Las Dunas), implantación que facilita el desarrollo de sus obligaciones a quienes se han animado a ser padres.

La enseñanza es también noticia al hallarnos en pleno proceso de escolarización, un proceso abierto hasta el día 31, al que se convoca a todos los niños que se incorporan por primera vez al sistema y a aquellos que cambien de centro escolar, y que finalizará el 15 de mayo con la publicación de la relación definitiva de admitidos.

Afortunadamente, la Constitución recoge en su artículo 27 “la libertad de enseñanza”, “el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones” o el reconocimiento “a las personas físicas y jurídicas” de “la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales”.

Pretender suplantar el derecho de los padres sobre la educación de sus hijos (o, dicho de modo más didáctico, suplantar el derecho de los padres a educar a sus hijos como quieren por el deseo de quienes no son sus padres de hacerlo como a ellos les da la real gana) es un ejercicio de totalitarismo. El dinero público también ha de emplearse para atender el derecho paterno constitucional de elegir la enseñanza concertada, al igual que atiende, como debe, otros derechos. La libertad no es solo un sustantivo: es un verbo que conjugar. No vaya a suceder que se grite a viva voz y se reduzca progresivamente su contenido.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
18 de Marzo de 2018



domingo, 4 de marzo de 2018

EL GALOPE DEL CABALLO



Hay sucesos que, de repente, te golpean con una imagen icónica, sencilla pero, a la vez, cargada de información. Tal pensamiento me inspira la fotografía que publica este periódico en la que puede observarse, sobre el suelo, la estructura metálica con la cabeza de un équido que coronaba la marquesina de entrada del que fuera Hotel Caballo Blanco, estructura que abandonó su privilegiado punto de vista al desmontarse también el monolito de piedra sobre el que descansaba el emblema. Hasta tiene algo de simbólico que los operarios encargados de la labor pertenezcan a una empresa radicada en Chiclana, localidad que en los últimos treinta años ha pasado por encima de la nuestra en lo que se refiere a dotación hotelera.

El caballo, que empezó a galopar turísticamente en 1962, convirtiéndose durante muchos años en un pura sangre del sector portuense y de la propia bahía, detuvo su carrera en 2006. En principio se habló de una parada técnica hasta que, finalizadas las reformas, que incluían una zona comercial, retornara a la pugna hípica, pero lo cierto es que sus crines no volvieron a verse en acción.

Uno de los razonamientos en los que suelen coincidir los portuenses es en estimar insuficientemente explotado el potencial turístico con que cuenta el enclave. Faltan hoteles a pie de playa (hay que aprovechar la oportunidad que se abre con el convenio urbanístico entre Ayuntamiento y Autoridad Portuaria para erigir dos en los terrenos cercanos a La Puntilla), se requiere una apertura más prolongada del patrimonio cultural, se exige optimizar la limpieza y embellecimiento, se necesita una oferta cultural potente, hay que implicar a los touroperadores.

Vivimos en un lugar muy atractivo pero también es verdad que, a diferencia de hace dos o tres décadas, cuando bastaba esperar al viajero con los brazos abiertos, pues llegaba por inercia, ahora hay que trabajar las visitas, ya que muchos destinos rivales han puesto en valor sus capacidades, originándose un mercado más competitivo, debilitando el beneficio que nos otorgaba la ventaja natural con la que contábamos y convirtiendo al turismo en un reto.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
4 de Marzo de 2018



domingo, 18 de febrero de 2018

CAMBIOS EN EL PP



El comité ejecutivo local del PP ha elegido a Germán Beardo como presidente en sustitución de Alfonso Candón. Aunque la medida no implica necesariamente la designación de Beardo como cabeza de cartel de las municipales de 2019 todo indica que él liderará una lista con la que los populares intentarán reconquistar la alcaldía, objetivo para el que cuentan con significativas posibilidades y que ya se les escapó por un acuerdo tripartito firmado al efecto que apenas alcanzó el año.

El cambio decidido por el PP permite a su nuevo responsable preparar la cita con tiempo y todas las energías. Es previsible que la formación, aprendidas algunas lecciones, huya de confianzas, haga una campaña intensa, apele al voto útil ante Ciudadanos y las nuevas siglas y redoble sus esfuerzos en la Costa Oeste, una zona tradicionalmente favorable que en 2015 aminoró su habitual cuota, en parte por la abstención y en parte por los votos obtenidos por el ex popular Ignacio Colón al frente de Queremos, sigla que optó por disolverse ocho meses después y cuyo nombre ya sólo recuerdan los politólogos más notables.

PSOE e IU acudirán a la cita con un panorama complejo. La izquierda española tiene una propensión a pelearse entre sí que en El Puerto se ha cumplido canónicamente. Primero estuvo la decisión del alcalde, David de la Encina, de expulsar a Levantemos del tripartito, decisión que no ha gustado en ese espectro sociológico, y que pasará factura a los tres, con papeletas que se quedarán en casa, y después están las diferencias entre PSOE e IU, últimamente silenciadas pero cuya percepción ha calado en los votantes. Únanse a esto factores como los incumplimientos de dos grandes promesas electorales (vender como un logro el parking de Pozos Dulces cuando el compromiso era no hacerlo resultará chocante, de la remunicipalización de Apemsa nunca más se supo), la circunstancia de carecer de números un año sí y otro también (las modificaciones son un presupuesto por fascículos cuyo tomo nunca llega a encuadernarse) y el que la ciudad se va a quedar lejos del salto anunciado, para entender que el bipartito se enfrenta a todo un reto.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
18 de Febrero de 2018  



domingo, 4 de febrero de 2018

CONTRA LA APOROFOBIA


Hace unos días, un mendigo llamado Julián Blázquez (los mendigos existen, tienen nombre, de hecho, una de sus pocas posesiones, y hay que referirlo, pues los nombres ayudan a visibilizar las personas) fue encontrado muerto en la calle Diego Niño, en un lugar simbólico, distante pocos metros del Ayuntamiento. La asociación Pro Derechos Humanos denunció la tragedia con una concentración y el concejal de Bienestar Social, Ángel M. González, ha señalado que desde el área se intentó atenderlo, que padecía drogadicción y varias patologías, pero que es el Ministerio de Justicia el que debe dar alternativas para que estos ciudadanos no lleguen a encontrarse en el limbo jurídico que supone la prohibición de incapacitarlos.

Esta España mía esta España nuestra debe ser la zona del planeta con mayor actividad normativa: constituciones, estatutos, leyes, ordenanzas, protocolos, reglamentos, códigos, bandos, ordenanzas, clausulados o disposiciones regulan hasta los más mínimos aspectos de la vida cotidiana, a veces cayendo en el surrealismo (término intelectual que oculta los más populares de chorrada o gilipollez), de modo que, proclamo, ya han tenido tiempo los legisladores de actuar en este ámbito.

Resulta necesario, igualmente, que la sociedad no caiga en la aporofobia, término con el que se define el rechazo al pobre, pues pocas actitudes habrá más injustas y vergonzosas. Vivimos en un entorno donde la inquietud por el nivel de stress del oso pardo ante el avance de los adosados o las necesidades sexuales del lince ibérico aturdido por la proliferación de carreteras ocupa más espacio en los medios de comunicación que la muerte de seres humanos en las calles por carecer de un techo bajo el que cobijarse y otros elementos básicos para la subsistencia.

Una comunidad no puede considerarse civilizada cuando en su seno se producen iniquidades como estas. Es obligación de quienes nos gobiernan, en todas las instituciones, cada una en su nivel de responsabilidad, tomar las medidas adecuadas (políticas, tributarias, sociales…) para que no ocurran estos dramas, que hacen que nuestro ámbito sea menos avanzado de lo que acostumbramos a considerar.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
4 de Febrero de 2018



domingo, 14 de enero de 2018

UN EJEMPLO DE AMOR


El pleno ordinario del mes ha aprobado por unanimidad iniciar un expediente para otorgar un reconocimiento municipal a la congregación de las Hermanitas de los Pobres que, tras 122 años de presencia en El Puerto, deja próximamente la ciudad. La congregación, fundada por Juana Jugan en el siglo XIX, ha señalado que la falta de vocaciones religiosas y la avanzada edad de muchas de las monjas les impiden seguir con la labor que desarrollaban en su centro de Las Banderas, un trabajo en el que han recibido la plausible ayuda de quienes donaban dinero, comida u otros elementos.

Nunca se podrá glosar lo suficiente la dedicación de personas como estas Hermanitas, que, desde su entrega cristiana, han ofrendado lo más valioso que tienen, su vida, al servicio de los demás, de forma anónima y desinteresada. Constituyen todo un ejemplo de amor, que, en estos tiempos tan marcados por el individualismo y la multitud de variantes que adopta la, en definitiva, ausencia de compromiso, adquiere aún mayor mérito.

La moción aprobada a propuesta del PP señala certeramente que las Hermanitas han dejado “una huella social imborrable”. Miles de ancianos han podido gozar de sus atenciones y pasar sus últimos días en este mundo encontrando el consuelo y la esperanza, si así lo han estimado, en la fe y atendidos, en cualquier caso, con cariño, que es un cuidado paliativo del ánimo sobre el que nuestra sociedad no siempre habla lo debido y que, me temo, con los códigos de valores imperantes cada vez se echará más en falta.


El asilo de Las Banderas quedará en manos privadas, que seguirán con la gestión del establecimiento, pero con la marcha de las Hermanitas de los Pobres nuestra ciudad pierde: las localidades no se miden sólo por su número de residentes, término municipal, dotaciones infraestructurales, características climáticas o estadísticas financieras de todo tipo, con ser datos muy importantes, sino también por la magnitud del corazón de quienes las habitan y El Puerto de Santa María se va a quedar sin unas vecinas excelsas que merecen el más sonoro de nuestros aplausos y la más sentida de nuestras gratitudes.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
14 de Enero de 2018