domingo, 20 de enero de 2019

DE CHARO Y LOS CHURROS



El pleno ordinario del mes ha acordado por unanimidad homenajear a Rosario Salguero Venegas, conocida como Charo la de los churros, con una placa que se colocará junto a la Plaza de Abastos, donde tiene su puesto desde hace décadas. La luz verde a una moción conjunta de los cinco grupos representados en la Corporación supone un nuevo paso en un reconocimiento precedido de una campaña popular de recogida de firmas.

Yendo por delante mi felicitación a Charo, que recibe así un hermoso detalle a muchos años de trabajo, de la noticia plenaria han derivado en mí variopintas reflexiones. Una de ellas es la raigambre popular de que goza este producto, el churro, y el afecto que se suele deparar a quienes los elaboran, hasta el punto de incorporarles como parte grata del paisaje, como elemento casi inherente (¿quién no ha sentido alguna vez un vacío existencial cuando creía próxima una freidora dispuesta y topa con la dura realidad de la chapa candada?).

Otra es la injusticia de la expresión “hacer un churro”, en referencia a la mala ejecución de algo, cuando la realidad es que estamos ante un producto gastronómico exquisito que no merece tan denigrante metáfora.

También divago sobre esa dicotomía entre el churro fino y el gordo. No sé si se deberá a la costumbre o a otros factores pero una de las cosas que me llamó la atención recién llegado a El Puerto desde mi Villanueva de la Serena natal era la predilección portuense por la finura cuando en Villanueva se daba por sentado que al churro le correspondía un generoso ancho de talle. Dispuesto a salir del armario churrero, confieso que una de mis añoranzas me lleva a ese final de dimensiones más rotundas que el tramo anterior, ligeramente refritado, conocido como la cabeza, donde los sabores parecen concentrarse al crujir del diente y que escapa a la estricta geometría de la denominada porra, segmento longitudinal sin la gracia del remate.

Algunos de mis recuerdos infantiles me conducen a esa mezcla de harina, agua,  aceite y sal. Todo aquello que evocamos con cariño se viste de una singular trascendencia: la trascendencia que tienen, también, esos churros que ya nunca volverán.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
20 de enero de 2019


domingo, 23 de diciembre de 2018

UNA CENA ESPECIAL



La Nochebuena es siempre una cena marcada por rasgos peculiares. Además de su significación religiosa para los que somos creyentes, con todo lo que supone la noche en que nació Jesús, el análisis se detiene en las personas que se encuentran a la mesa y las que no están ni en esa ni en ninguna otra aquí en la Tierra.  Resulta obvio que este momento se disfruta con mayor plenitud cuando uno no siente sobre sí el peso de las ausencias. Parece una paradoja pero sorprende de cuánta fuerza gravitatoria se revisten quienes ya se han ido.

Este año la Nochebuena me cogerá recién regresado de Villanueva de la Serena (Badajoz), donde el viernes presenté “Tu luz sobre el olvido”, un homenaje póstumo a mi madre, Dora Bornay, en el día en que se cumplían 86 años de su nacimiento y 50 del mío, ambos en Villanueva.

En la Casa de la Cultura leí, entre otros, el poema “Primera Nochebuena”: “Primera Nochebuena/ sin ti./ En el trasiego/ de los platos y las conversaciones/ descubro que nuestro viaje/ tiende a resumirse/ en estos encuentros sucesivos/ de cada 24 de diciembre,/ que la aparente circularidad del tiempo/ tan pronto convoca con entusiasmo/ como sirve el postre/ inesperado de la desdicha./ Inútil explicar la magnitud de tu silencio/ con todas las palabras de todos mis poemas./ He de decirte/ transcurridos nueve meses/ de tu marcha, / que te extraño más de lo que pensaba/ (y siempre pensé que iba/ a extrañarte bastante),/ que, rodeado en la cena/ por muy queridos comensales,/ también me acompaña esa parte/ de mi vida que ya no existe/ mientras pienso/ que volveremos a estar juntos/ con esa naturalidad de las compañías/ que se dan por ciertas y seguras”.

Deseo a todos los lectores que pasen una Feliz Nochebuena y mando un abrazo especial a aquellos a los que la jornada se les hará muy cuesta arriba. Espero que disfruten de una grata experiencia familiar porque la familia, si actúa como debe y nosotros para con ella, es lo más importante (tanto como que la soledad, por contra, deviene en terrible sensación). Valorar las cosas cotidianas, como abrazar físicamente a quienes queremos, implica una de las mayores sabidurías y tesoros.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
23 de diciembre de 2018



domingo, 9 de diciembre de 2018

EL CALOR DE LA HISTORIA



El Día Local del Patrimonio Histórico ha distinguido este año al Bar Manolo y al Aula de Historia Menesteo por el mantenimiento y difusión de dicho legado. Los premios se entregan cada 4 de diciembre, con motivo de la conmemoración de tal día de 1980, cuando El Puerto fue declarado Conjunto Histórico Artístico. Desde hace tiempo el acto lo acoge el espléndido edificio de San Luis.

El Bar Manolo es un enclave tradicional de la calle Larga, frente a la Plaza Peral, cuyo café recibe unánimes elogios (calculo haber ingerido unos tres mil, sobre todo cuando trabajaba en Telepuerto, pues era el bar oficial de la empresa: como se sabe, toda firma tiene su bar oficial). Conocí los tiempos de Felipe encabezando el local y ahora el de los de los tres socios que le suceden. Siempre me ha llamado la atención el nivel de rentabilidad por metro cuadrado del establecimiento, pues su pequeño espacio registra un elevado nivel de ocupación. Personalmente, prefiero el extremo de la derecha, por encontrarse más recogido, solo alterado por el paso, muy de cuando en cuando, de los camareros cuando salen por la puerta de la cocina. En ese regazo he tejido no pocos diálogos y aprovechado también para ordenarme mentalmente antes de proseguir con mis obligaciones laborales, espabilándome mediante ese torrefacto vespertino que mis neuronas aconsejan para incrementar su velocidad de conexión.

El Aula de Historia Menesteo no cesa desde 1983 en su faena investigadora y en la transmisión de sus conocimientos, como demuestran la Revista de Historia de El Puerto y la Tertulia del Aula Menesteo. La dedicación de entidades así resulta muy importante, pues, además de rescatar diversos aspectos pretéritos de la ciudad, queda hecha parte de la misión para quienes, el día de mañana, se preocupen por nuestra época.

El acto de entrega de estos galardones, materializados en diplomas que ejecuta muy bien Juan Ariza, se adorna de un ambiente entrañable y se reviste del ensolerado atractivo que supone el marco de la biblioteca, regalando una de esas tardes donde se funden, con gozo, pasado y presente.

Francisco Lambea 
Diario de Cádiz
9 de diciembre de 2018



domingo, 25 de noviembre de 2018

HORARIO DE AUTÓNOMOS



Los Monarcas de la próxima cabalgata y su séquito ya disponen de sus atributos, después de hacer mágico el pasado viernes el auditorio municipal del Monasterio de San Miguel, en una entronización que siempre despierta grandes emociones.

Curro Martínez (Melchor) es un joven emprendedor cuyo objetivo contable reside ahora en lograr la mayor felicidad posible en los niños, una de las intenciones más nobles que pueden tenerse en esta vida, propósito en el que le acompañarán Miguel Fernández (Gaspar), designado por la Flave como premio a su largo compromiso vecinal, Francisca García (Baltasar), que ve cumplido uno de sus sueños, Coca García Junquero (Estrella de Oriente), quien guiará a la comitiva con la batuta enmarcada en el pentagrama de su sonrisa, José María García Flores (Gran Visir), cuyo corazón es aún más grande que su visirato y José Leiva (Cartero Real), que ejercerá su encomienda postal caminando por alegrías.

Tras un tiempo de indecisión en torno a la cabalgata, con polémica sobre la conveniencia del tramo de mañana o del de tarde, el equipo de gobierno ha optado por introducir cambios significativos sobre la organización tradicional, de forma que el recorrido mágico arrancará antes, a las 13:30 horas, de la Plaza de Toros (en lugar de hacerlo desde el Castillo), tras la Adoración del Niño Jesús (que ya no tendrá lugar en mitad del itinerario) y la salida de los Reyes Magos desde el Ayuntamiento, para recogerse a las 19:00 horas en el Castillo de San Marcos, donde se celebrarán los fuegos artificiales a las 20:00 horas.

Si de mí dependiera la cabalgata permanecería más tiempo en la calle, incluyendo algunas vías por las que nunca pasa, sin que exista razón para ello, y que también tienen derecho a albergar a la comitiva: empezaría a las doce del mediodía y finalizaría, con los fuegos, a las nueve de la noche. A mayor duración, mayor ilusión para todos y más posibilidad de disfrutarla con luz natural, algo que siempre he echado en falta. Optaría por aplicar a los Reyes Magos una suerte de horario de autónomos: mañana, tarde y noche. ¿Cuál es el problema?

Francisco Lambea Bornay
Diario de Cádiz
25 de Noviembre de 2018


domingo, 11 de noviembre de 2018

LA VOZ DEL HARTAZGO



No estoy de acuerdo con esa expresión que asegura que “El Puerto está  muerto”: me parece exagerada y ocultadora de la parte viva que, indudablemente, tiene, gracias a sus atractivos y a la labor de muchos particulares y entidades.

Aclarado esto, comparto la indignación manifestada la tarde del pasado miércoles por unas 200 personas, que respondían en la Plaza Peral al llamamiento de la plataforma ciudadana “Revive El Puerto”, exigiendo mejoras en el término municipal y, más aún, en su centro. Del hartazgo de los afectados parece erigirse como plástica metáfora la vehemencia con la que, micrófono en mano, hablaba Fernando Marín, a quien uno acostumbra a ver con serena sonrisa enmarcada en semblante plácido tanto en su establecimiento, Joyería Marín, como en las ocasiones en que nos saludamos con los naranjos de la calle Larga como testigos. Y eso que  aún no sabía que el CCA retrasa el inicio de la campaña de Navidad, culpando al Ayuntamiento de la demora por la falta de resolución del pago de la aportación municipal.

Hay personas que, como Fernando, unen a su inquietud sus legítimos derechos profesionales y cuyos ojos están cansados de observar un panorama en limpieza, seguridad, iluminación o agilización de licencias de aperturas de establecimientos, al que no se aplica remedio.

La situación del casco histórico es tan mala que hasta el propio alcalde la reconoce. Esa circunstancia provoca aún mayor desazón entre los vecinos, que no comprenden cómo el equipo de gobierno admite unos defectos que se muestra incapaz de subsanar. Existe una conciencia, muy dañina para la imagen de la administración local, de que ésta, lejos de facilitar el desarrollo, o al menos de no entorpecerlo, se dedica a obstaculizarlo. Es esa misma conciencia que entiende el enclave como un lugar lleno de posibilidades que no se explotan en beneficio de quienes en él moran y de sus visitantes. El lema elegido para la convocatoria (“Yo amo mi ciudad”) resulta elocuente, pues los organizadores dan por hecho que sus responsables políticos no comparten esa emoción.

Urge dar un impulso que permita lograr que los portuenses se sientan más satisfechos de El Puerto.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
11 de Noviembre de 2018

domingo, 28 de octubre de 2018

ALAS DE SUEÑO



El pasado miércoles se celebró en todo el mundo el Día de las Bibliotecas. En El Puerto la Biblioteca Pública Rafael Esteban Poullet acogió la presentación de las dos últimas novelas del escritor gaditano Benito Olmo ("La maniobra de la tortuga" y "La tragedia del girasol"), sobre las que disertó en compañía de Paqui Ayllón, quien describe su amor a los libros en el que acaba de publicar, “La lectora ciega”, que caerá en mis manos en breve.


En mi segunda obra, “Estampas familiares”, que vio la luz en EH Editores en 2008, en virtud del criterio, que agradezco, de Mauricio Gil Cano, hay un poema, “Alas de sueño”, en el que hablo de mi relación con ellos; principio escribiendo que “Los libros sólo viven/mientras alguien los lee,/mientras una mirada/revela su aliento en la sombra/caprichosa del olvido”. Siempre me parece que esas extensiones de volúmenes silentes sobre los anaqueles transitan en su hieratismo a la espera de “esa mano/cercana en las horas”, que son “el abrazo/de ese amigo sin prisas cuando el otoño/demora su tristeza por las calles”, que se muestran como “alas de sueño donde la vida/se multiplica sin crepúsculo”.

Quien no tiene el hábito de la lectura pierde una fuente de placer, como la pierden quienes, gozando de esa costumbre, discriminan prejuiciosamente a la poesía, a la que niegan todo derecho de posibilidad electiva, cerrazón que supone uno de esos enigmas cuya incapacidad para descifrar ya he asumido (el tiempo es, entre otras cosas, la asunción de algunas derrotas).   

Termino señalando que, en contra de lo que viene a ser costumbre, no voy a pedir disculpas por la autocita: para algo me tomé el trabajo de componerlo en su día y, cercano ya a los 50 de mi edad, uno se va permitiendo según qué licencias. Total, que diría el otro (cuánta significación llega a encerrar este vocablo, tan polisémico, cuyo carácter familiar no debe distraernos de su hondura). También es cierto que las autocitas, de habitual teñidas de mala prensa, han ganado algo de prestigio gracias a los plagios. Y es que siempre resulta más feo plagiar que autocitarse (que es copiarse a uno mismo en vez de a otro).  

Francisco Lambea 
Diario de Cádiz
28 de Octubre de 2018 

domingo, 14 de octubre de 2018

AUSENCIAS INCOHERENTES



Estuve en la izada de la bandera española el viernes en la Plaza Peral. Son eventos a los que uno puede acudir gustosamente cuando es español, se siente como tal y carece de problemas de identidad. En el acto, como viene siendo costumbre, había representación de PSOE, PP y Ciudadanos, además del concejal no adscrito Carlos Coronado; no fueron los ediles de IU y Levantemos, demostrando la esquizofrenia que sufre la extrema izquierda ante la insignia nacional.

IU El Puerto ha emitido un comunicado en el que argumenta su inasistencia en el rechazo a la fecha, que para ellos conmemora “un proceso de violenta imposición” de España a Latinoamérica. Pero lo cierto es que el año dispone de otros 364 días, 365 si es bisiesto, para mostrar algún tipo de afecto a la bandera, actitud que ni en IU ni en Podemos, su formación aliada y, al tiempo, fagocitadora, se vislumbra. Incluso en sus sedes suele ondear la de la Segunda República, en lugar de la constitucional, que es la correspondiente.

Sostengo la teoría de que a la extrema izquierda no le agrada la bandera definida en la Constitución porque representa a una nación que les ha rechazado para regirla en las 13 elecciones generales celebradas desde la reinstauración de las libertades. Incluso ahora la influencia de sus diputados se debe a una moción de censura que dio el gobierno a la segunda lista más votada, el PSOE, con 52 actas menos que la primera, el PP, y que requirió los decisivos votos de partidos independentistas, hecho de extraordinaria gravedad que no se debe normalizar.

Es la misma extrema izquierda que mira con recelo a nuestro ejército democrático y con admiración al cubano o venezolano, ofrendados a sojuzgar a sus pueblos. Otro ejemplo de esquizofrenia es la atracción que IU y Podemos profesan hacia todo separatismo, por muy de derechas que resulte.

Bien podría Pablo Iglesias tener en estima a la bandera que representa al país cuyos ciudadanos le pagan y también a la Guardia Civil, aunque solo sea porque algunos de sus miembros vigilan su chalet de casta de Galapagar. Y porque los miembros de la Benemérita son bastante más obreros que él.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
14 de octubre de 2018