jueves, 8 de diciembre de 2016

EL COLOR ETERNO


Las ciudades se construyen con el esfuerzo de las personas y esa labor no siempre es tan conocida como debiera. Desde 1993 miles de portuenses han visto los carnavales, la Semana Santa, la Feria, el día a día cotidiano, con los ojos de Pepe Hormigo, con su mirada o con la retina que su docencia llegó a inculcar en otros compañeros, inspirada por una frase que convirtió en lema (“grabar no es sólo darle a un botón”), luchando contra los que definía “planos sin sentido” (¿recuerdas cuando calificabas, con entonación crítica, como “planos de papeles” a aquellos que recogían las hojas de los periodistas escribiendo en las ruedas de prensa, secuencias que tú entendías carentes de mayor aportación informativa?).

Llevado por su vocación, Pepe, que finalmente dejó de residir en su Jerez natal para trasladar su domicilio a El Puerto en 1997, y compartir el resto de su vida con Charo, realizó incluso grabaciones sin que se le pidiera ni se le abonara, bastándole con la satisfacción del cumplimiento de lo que consideraba “un servicio público”, criterio que siempre abanderó, con orgullo sencillo, tanto en Telepuerto como en 8 TV. Durante mucho tiempo compaginó la tarea de realizador y cámara con la de comercial publicitario, bajo el mismo sentido de la responsabilidad y de la labor bien hecha. A su indudable maestría profesional unió un talante humano que sirvió para solventar los problemas que en ocasiones planteaba la escasez de recursos.

En donde estás, junto a tu padre, ya no requieres hacer un balance de blancos, pues todos los colores se observan perfectos y eternos. Desde tu insuperable tiro de cámara despliegas un plano cenital que pasa a enfocar con un zoom que se acerca a los tuyos, que va cerrando, como tú querías, suavemente, sin tirones, sostenido en ese trípode inamovible, anclado en unas patas de firmeza infinita, que es el amor.

Adiós, amigo. Por muchos años que puedan pasar cada vez que tienda la vista atrás ocuparás parte del horizonte de la memoria. El afecto hará de esa frontera borrosa una imagen plenamente definida.



José Hormigo Espinosa, realizador de televisión, nació en Jerez el 20 de Junio de 1971 y falleció en Puerto Real el 1 de Diciembre de 2016. 

Francisco Lambea
Diario de Jerez
8 de Diciembre de 2016 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

EL COLOR ETERNO


Las ciudades se construyen con el esfuerzo de las personas y esa labor no siempre es tan conocida como debiera. Desde 1993 miles de portuenses han visto los carnavales, la Semana Santa, la Feria, el día a día cotidiano, con los ojos de Pepe Hormigo, con su mirada o con la retina que su docencia llegó a inculcar en otros compañeros, inspirada por una frase que convirtió en lema (“grabar no es sólo darle a un botón”), luchando contra los que definía “planos sin sentido” (¿recuerdas cuando calificabas, con entonación crítica, como “planos de papeles” a aquellos que recogían las hojas de los periodistas escribiendo en las ruedas de prensa, secuencias que tú entendías carentes de mayor aportación informativa?).

Llevado por su vocación, Pepe, que finalmente dejó de residir en su Jerez natal para trasladar su domicilio a El Puerto en 1997, y compartir el resto de su vida con Charo, realizó incluso grabaciones sin que se le pidiera ni se le abonara, bastándole con la satisfacción del cumplimiento de lo que consideraba “un servicio público”, criterio que siempre abanderó, con orgullo sencillo, tanto en Telepuerto como en 8 TV. Durante mucho tiempo compaginó la tarea de realizador y cámara con la de comercial publicitario, bajo el mismo sentido de la responsabilidad y de la labor bien hecha. A su indudable maestría profesional unió un talante humano que sirvió para solventar los problemas que en ocasiones planteaba la escasez de recursos.

En donde estás, junto a tu padre, ya no requieres hacer un balance de blancos, pues todos los colores se observan perfectos y eternos. Desde tu insuperable tiro de cámara despliegas un plano cenital que pasa a enfocar con un zoom que se acerca a los tuyos, que va cerrando, como tú querías, suavemente, sin tirones, sostenido en ese trípode inamovible, anclado en unas patas de firmeza infinita, que es el amor.

Adiós, amigo. Por muchos años que puedan pasar cada vez que tienda la vista atrás ocuparás parte del horizonte de la memoria. El afecto hará de esa frontera borrosa una imagen plenamente definida.



José Hormigo Espinosa, realizador de televisión, nació en Jerez el 20 de Junio de 1971 y falleció en Puerto Real el 1 de Diciembre de 2016.  

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
7 de Diciembre de 2016

domingo, 4 de diciembre de 2016

DE LA PARCELA ESFUMADA


La decisión de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz de sacar a subasta una parcela de 113.000 metros cuadrados sita en las inmediaciones de la playa de La Puntilla, en lugar de cederla al Ayuntamiento, como siempre se daba por hecho desde el Consistorio que iba a suceder, constituye una mala noticia para la ciudad, que ve cómo se escapa de sus manos la gestión de una superficie estratégica, aunque siempre pueda esgrimir el recurso del PGOU.

El episodio entierra aquellos tiempos de entendimiento idílico en los que  el entonces presidente del organismo, Rafael Barra, protagonizaba continuas ruedas de prensa conjuntas con Hernán Díaz o Enrique Moresco utilizando aquella expresión de “ir de la mano” en temas como Puerto Sherry o el uso de las márgenes del río Guadalete, esas lindes a medias entre el frenesí del ocio consumista y la serenidad paleozoica de los lenguados. Ahora, el actual mandatario, José Luis Blanco, uno de esos supervivientes de la política, cuyo currículum se escribe de cargo en cargo y tomo posesión porque me toca (cuando el PSOE nació Blanco ya estaba allí) ha optado, en una operación legal, todo hay que decirlo, por ofrecerla al mejor postor, lo que permitirá a la APBC ingresar, en la más baja de las estimaciones, unos siete millones y medio de euros, cantidad apreciable para cómo ha dejado el patio Lehman Brothers.

Ocurren las cosas y se pone uno a pensar detenidamente sobre ellas, y te parece que se ha arrojado una luz que ahora te sorprende no haber visto antes. ¿Se fue ingenuo al estimar que un organismo público iba a regalar una extensión tan económicamente valiosa, por mucho que el Ayuntamiento sólo albergara loables deseos de beneficiar al conjunto de la ciudadanía? ¿Se basó tal creencia en una declaración de intenciones, mantenida sistemáticamente sin otra garantía jurídica que la tendencia de las palabras a viajar acunadas en el viento?


Esta crisis que todo lo cambia suma un efecto nuevo: acabar con las cesiones de terrenos entre las administraciones públicas. Sabíamos perdida la solidaridad interterritorial; ahora ya también damos por concluida la interadministrativa.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
4 de Diciembre de 2016

domingo, 20 de noviembre de 2016

TIEMPOS REVUELTOS


Se discute sobre si hay o no cambio climático (muchos dicen que sí, el próximo presidente de Estados Unidos, un Donald Trump a cuyos votantes insultan quienes se dan golpes de pecho de demócratas en tertulias, columnas y redes sociales, argumenta que no), pero lo que sí resulta claro es que los tiempos andan revueltos.

Para evitar males mayores, el concejal de Fiestas, Ángel Quintana, ha dado un ejemplo de previsión y desde hace días se pueden ver el árbol de Navidad (en la Plaza Peral) y los motivos luminosos (en las calles seleccionadas, que amplían su número). Ambas estampas contrastan con las temperaturas que acaecen y el cierto reinado, teniendo en cuenta las fechas de Noviembre, del sol en el cielo, pero eso no es responsabilidad del edil, que ha cumplido con lo que le tocaba y que sabe que no hay que ir, precisamente, contra los tiempos (el pueblo quiere árbol). Quintana fue Rey Mago de Oriente (volvía de luna de miel de Japón) en el pleno del pasado miércoles, cuando su voto resultó clave para que salieran adelante varias ordenanzas fiscales.  

Suceden cosas curiosas. Las ordenanzas han sido hasta la fecha el espejo donde se ha evidenciado la falta de mayoría del ejecutivo, que parecía gobernar con trece. Tras años de polémica (todo parking subterráneo lleva aparejado en El Puerto su ración subsiguiente de polémica) han comenzado de manera oficial las obras de construcción del aparcamiento de Pozos Dulces… aunque, aparentemente, nada se ve aún. Llueven quejas sobre los problemas que causa la remodelación del entorno de Santa Clara (¿cómo quieren que cambien la zona, por laparoscopia?). El Ayuntamiento y Endesa alcanzan un acuerdo para que la eléctrica no vuelva a cortar el suministro: la cuestión es que había dinero para pagar las facturas pero a Contabilidad no le placía el modo en que se las presentaban.

Necesitamos montar en globo aerostático aprovechando el primer festival, que tendrá lugar en Febrero, si la meteorología no aconseja otra opción: enriquece una perspectiva distinta en esta época compleja, coger distancia para el análisis. Quizá nos ofrezca la luz, tan necesaria, sobre ella.


Francisco Lambea
Diario de Cádiz
20 de Noviembre de 2016

domingo, 6 de noviembre de 2016

LA GUILLOTINA LABORAL


La plantilla del Hotel Monasterio San Miguel mantiene estos días acciones de protesta contra el expediente de regulación de empleo (ERE, uno de los acrónimos de estos tiempos) que tiene previsto aplicar Hotusa, propietaria del establecimiento, un expediente que afectaría a 19 personas y que se vería acompañado por un ERTE (otra sigla de hoy). Los planes de la empresa incluyen la externalización de los servicios de las limpiadoras de piso y un abaratamiento significativo de la habitación, en el marco de una política que afectaría indirectamente a otros hoteles. El escenario que enmarca las movilizaciones, un tramo de la calle Larga levantado por obras de acondicionamiento, acrecienta la desolación de la ya de por sí inquietante imagen.

Los empleados pasaron hace cuatro años por tres meses de inquietud hasta que el entonces dueño del inmueble, el BBVA, que se había hecho con la titularidad por los problemas financieros de JALE (problemas que a su vez padecieron también los asalariados en lo que les tocaba), alcanzó un acuerdo con el operador Hadentur 2000, sociedad que venía actuando hasta la comentada adquisición de Hotusa.

Resulta triste tener que laborar asaltado con frecuencia por el temor, cuando no la casi constatación, de la guillotina contractual, y padecer esa zozobra cuando uno cumple sus obligaciones con sobrada eficacia, quizá incluso con mayor celo del que se le abona y agradece. El Hotel Monasterio es un emblema de la ciudad, tanto turístico como general, uno de esos referentes que asoman cuando se pretende visualizar El Puerto con la síntesis de unos pocos parpadeos, y quienes lo llevan adelante cada día no se merecen esto. Los hoteles viven a veces en la paradoja de ser estaciones de tránsito para el visitante pero enclaves cotidianos, y queridos, para los oriundos, una simultaneidad que los singulariza en el paisaje urbano y sentimental.

Muestro desde aquí mi solidaridad a la plantilla, como ya han hecho las formaciones políticas y colectivos sociales, y expreso mi deseo de que la situación se solvente favorablemente para ella en esas reuniones que el comité de empresa mantiene con la dirección de Hotusa.  

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
6 de Noviembre de 2016


domingo, 23 de octubre de 2016

ORDENANZAS MAYORES


El pleno sobre las ordenanzas fiscales del ejercicio siguiente constituye uno de los clásicos del último tramo del año. Ya nos hemos ido habituando a esas subidas de tasas en el Mercado de Abastos y el Cementerio, alza derivada de los condicionamientos del Plan de Ajuste (la del camposanto no es cuestión menor, pues, aunque pase desapercibida en un principio, acaba siendo más universal que la del IBI o la del agua; dice Woody Allen que se es inmortal mientras no se demuestre lo contrario, pero la realidad asoma tozuda).

Como todo deviene en jerarquía geográfica, el Consistorio ha de presentar sus presupuestos al Ministerio de Hacienda, que es nuestra Bruselas particular, y necesita cumplir con el referido Plan, so pena de no obtener la luz verde definitiva para los números (la verde inicial también tendrá lo suyo, si es que no llegan a prorrogarse, sin más). El Plan de Ajuste se hace tan taxativo y se prolonga tan sañudamente en el tiempo (hasta 2032, cual maldición bíblica, vaya usted a saber cómo será el sistema de pensiones  para entonces) que acaba por resultar una forma oriunda de saludar el calendario, un añadido autóctono al Concierto de Año Nuevo y a esos saltos de esquí cuya audacia admiramos desde la sima del sofá, estupefactos ante el contraste que suponen esos perfiles en el cielo con nuestra modorra cogorciera.

Este año la situación incorpora una novedad: la posible subida del recibo del agua después de que el Consorcio de la Zona Gaditana aumentara el precio un 15%. La repercusión en el bolsillo doméstico no resulta obligada, pero la conformación del accionariado de Apemsa (una empresa mixta, con un 49% en manos de Aqualia) complica las cosas: de todos es sabido la indiferencia del ámbito privado por la corrección política, algo que sólo preocupa a quienes, tarde o temprano, se enfrentan a una urna.


El contexto permitirá ver cómo se mueve el bipartito en una situación que no deja de ser minoritaria en el salón de plenos, aunque en el tránsito cotidiano de los días no siempre se repare en dicha circunstancia: nada como hablar de dinero para comprobar si un ejecutivo goza o no de mayoría absoluta.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
23 de Octubre de 2016

domingo, 9 de octubre de 2016

EL PARKING Y EL NO PARKING


Después de un largo tiempo de dudas al final se ha resuelto el gran dilema. Lo que queda del equipo de gobierno, si tenemos en cuenta que la concesión de la licencia para la construcción del parking de Pozos Dulces ya supuso la expulsión de Levantemos del entonces tripartito, ha optado por llevar a cabo el citado equipamiento, en una de las entradas estratégicas de la ciudad, y rehusar la ejecución del que se ubicaría en el entorno de la Plaza de Toros, el que el alcalde, David de la Encina, acostumbra a definir, con toda razón, como el más antisocial.

Teóricamente es defendible un parking en dicho enclave, pero que su puesta en marcha suponga la imposibilidad de estacionar en superficie (si tantas plazas hacen falta por qué se elimina un considerable número), el cierre de Bajamar 1 y 2 y el pago por dejar el vehículo en la avenida del Ejército y calles aledañas mediante un tintado azul, verde o similar, que para obligar a aflojarse el bolsillo la gama cromática resulta infinita, se me antojan condicionantes excesivos, máxime en la época en que nos encontramos, aún en la crisis o en lo que nos tocará, que no sabe uno muy bien qué pensar.

Lo de los parkings en El Puerto era, salvando las distancias, como lo del voto del PSOE en una hipotética investidura de Rajoy, uno de esos asuntos sobre los que los afectados, envueltos en particulares y endiablados contextos, preferirían no decidir nunca pero ante el que no queda más remedio que mojarse (en nuestra ciudad por los contratos firmados en su día, que en el caso de la Plaza Elías Ahuja derivarán en indemnización, y en el país por el reloj constitucional que, contrario a la canción de Los Panchos, se empeña en marcar las horas).

Todo lo relacionado con los parkings ha supuesto una tormenta política considerable y aún nos resta más debate, con cruces de acusaciones no melifluas. Como todo lo que aquí se construye, o queda en el planeamiento de los sueños, en ese PGOU que los portuenses delinean en su cabeza, pues cada nativo guarda un Fustegueras dentro, resulta objeto de interminables polémicas, pero, al menos, sabemos a qué atenernos.

Aparca, que algo queda.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
9 de Octubre de 2016