domingo, 21 de mayo de 2017

OBVIAR LA EXCELENCIA


Vivimos ahora tiempos difíciles para la lírica. Hemos vivido, siempre, tiempos difíciles para reconocer el mérito. El cocinero Ángel León admite haber pasado estos días una mala experiencia con la publicación de un reportaje en el que, injustamente, se le acusaba de maltratar a sus aprendices. En la entrevista que concedía a este periódico emplea una expresión que me parece un hallazgo, la de “burbuja emocional”. Muchas veces se necesitan este tipo de ingenios mentales, especialmente necesarios en esta zona de la geografía patria, para aislarse de las injusticias o de las pamplinas, que también hacen su destrozo pese a la apariencia inicua del nombre.

Ángel León es una de las buenas noticias acaecidas en la ciudad en los últimos años, una persona que suma, como se dice ahora, que otorga prestigio a la marca El Puerto. Frente a este hecho indudable, por ejemplo, hay a quienes les parece mal el uso que el empresario otorga al Molino de Mareas, o las condiciones de su acuerdo con la Administración, cuando lo cierto es que abona un canon por el local que regenta y que allí ha levantado uno de los restaurantes más celebrados del país (“Aponiente” acaba de ser ubicado en el puesto 36 del ranking de los mejores templos gastronómicos europeos a criterio de la Opinated About Dining, una respetada guía gastronómica internacional en la que convergen las opiniones de casi 5.000 expertos de todo el mundo sobre 16.000 restaurantes internacionales). A dichos ciudadanos les gusta más la imagen que antes ofrecía el entorno, recóndita, fangosa, con cangrejillos retozones y mosquitos aburridos entre cañaverales secos y desventrados sin posibilidad de picar a un ser humano cualquiera que se dignase a pasar por allí.


Tengo la corazonada de que Ángel León seguirá creciendo (y mira que ya ha crecido) y que continuará haciendo disfrutar a los paladares poniendo estrellas en sus platos y manteniendo y creando empleo, un factor muy importante que casi nunca se valora suficientemente a los empresarios, sobre todo por los que acostumbran a criticarles cuando ganan dinero y a sentir cierta felicidad íntima en el momento en que lo pierden.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
21 de Mayo de 2017

domingo, 7 de mayo de 2017

LA BENDICIÓN DE LAS MOTOS


Aquí están las motos, por fortuna, un año más. Indultadas por la izquierda desde que gobierna (la que les hubiera caído a los independientes si en los años del hernandismo llegan a declarar la motorada Fiesta Tradicional Municipal, lo que permite ampliar los horarios comerciales en dos horas durante los días de celebración. Ahora, silencio). A mí me parecían bien con IP, con el PP y con el PSOE y me seguirán pareciendo estupendas con quien ocupe la alcaldía en el futuro. Ni cambié en este tema ni voy a cambiar. Provocan ruido, sí, generan algunas molestias, sí, pero suponen sólo tres días al año y es mucho el dinero que dejan en la ciudad.

Quien niegue o minusvalore la repercusión económica de este fenómeno es, simplemente, un ignorante, que no debe trasladar su problema particular de desconocimiento (en su peor versión, de envidia) a los bolsillos ajenos. Además, puede resultar incluso insolidario (eximiré de este calificativo, por razones obvias, a quienes tengan que sufrir, de verdad, bastantes decibelios, no, desde luego, a quien se queja por fastidiar), pues a muchos de sus vecinos este fin de semana les arregla unos cuantos problemas financieros.

Este año se ha estrenado el Motor Circus Festival, la metáfora del cambio de voluntad reinante, que ha pasado de rechazar a los moteros, a quienes se contemplaba con la misma inquietud que la cercanía de las hormigas inspiraba en la mirada de Charlton Heston en “Cuando ruge la marabunta”, a recibirlos, aunque todavía resta formalizar la bienvenida, por ejemplo, con pancartas al efecto en cada una de las entradas de El Puerto, concepto tan sencillo como cortés y ante el que resiste la más escuálida partida presupuestaria (¡ah, esa corrección política!). También se suman a la fiesta un espectáculo de motocross freestyle y la Caravana Repsol Racing Tour.

Una de las cosas que sí está haciendo bien este equipo de gobierno, al que le hace falta espabilarse, y bastante, en otras facetas, so pena de lamentarse dentro de dos años, cuando ya sea tarde, es la potenciación de los espectáculos musicales.


Feliz fin de semana motero y a vivir, que son dos ruedas. 

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
7 de Mayo de 2017

domingo, 23 de abril de 2017

LA TERCERA VÍA



Quizá por aquello de ser la tercera vía (de cuando en cuando a la España de inercia frentista y bipolar le surge una tercera vía) Patxi López se acercó hasta El Puerto en su campaña de primarias del PSOE, en lugar de hacer lo que tantas veces nos sucede con los políticos, que se desplazan a Cádiz o Jerez y no pisan aquí, dándose por cumplidos.

Viendo las informaciones sobre su presencia en Bodegas El Cortijo, pienso que, en esa lid que mantiene con Susana Díaz y Pedro Sánchez por hacerse con la secretaría general (en realidad, los precandidatos son siete, pero los otros cuatro resultan simbólicos), no se le valora lo suficiente el haber detentado la presidencia del ejecutivo vasco, un logro bastante más meritorio en aquellos lares que el que cosecha Susana Díaz en Andalucía (y del que sus partidarios presumen continuamente, como si en esta región, donde lo que se impone es la marca casi por orden natural de los elementos, hubiese gobernado algún otro partido en democracia).

También reflexiono que lo del PSOE con las primarias es siempre un poco raro: oralmente casi todos los cargos las defienden, entregados a la voluntad de las urnas, pero, cuando el proceso empieza, a uno le parece que más de un dirigente se pregunta por qué no pueden ser presidencialistas como el PP o Podemos (los círculos de la formación morada han acabado por ser concéntricos) y dejarse de modernismos liosos y bicefalias presuntas. Al cabo, con las primarias pasa como con algunas reuniones familiares: empieza todo muy diplomático y aseado pero, a partir de un punto de la prolongada conversación, surgen unos follones que ya no se sabe parar.

Cierto es que en este contexto hay una cuestión de fondo más honda que en ocasiones precedentes, cuando el PSOE tenía segura, en el peor de los casos, una holgada segunda posición en un bipartidismo que se antojaba sistémico. Los socialistas se ven obligados a definir si se encuentran más cercanos al centro - izquierda (Díaz y López) o están dispuestos a pactar con la izquierda radical (Sánchez), alejándoles esta última opción de la socialdemocracia, ese capitalismo con remordimientos de conciencia.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
23 de Abril de 2017

domingo, 9 de abril de 2017

DE LA ANARQUÍA VIARIA


Una calle que se abre al tráfico, rodado o ciudadano, tiene algo de libertad recuperada. Por contra, cuando la paseas absorta en vallas, inmersa en su propia zanja, obligado a transitar de una acera a otra con cierta sensación de desvarío, cual caminante errático, te invade una ligera e incómoda pesadilla existencial.

La calle Larga va recobrando poco a poco su pulso, que, con las obras se ha podido comprobar, late con mayor fuerza de lo que acostumbra a parecer (es lo que tiene la cotidianeidad, que todo lo homogeneiza en su manto). Al igual que no hay prueba mejor que mandar a alguien de vacaciones para saber en qué medida es necesario en un puesto de trabajo ningún dato más irrefutable de cara a calibrar la vida de una calle que experimentar su cierre continuado.

Eso sí, la política municipal de sorpresivos cambios de sentido en algunos tramos directa o indirectamente afectados por las labores de Larga y Pozos Dulces ha provocado una suerte de autogestión (nunca mejor dicho), en una versión oriunda de “circule el que pueda”. De esta manera la calle Espíritu Santo viene experimentando una serie de repentinas alternancias en el modo en que los vehículos han de afrontar algunas de sus partes y uno piensa que si no se ha producido un accidente es por la intervención del titular nominativo de la vía.


Las obras en El Puerto duran más que en cualquier otro lugar del hemisferio occidental (la desproporción resulta aún mayor en los anteproyectos). Es una ley no escrita y ya se sabe lo establecido por el Código Civil: en defecto de ley aplicable rige la costumbre. También por ello se han parado las obras de construcción del aparcamiento subterráneo de Pozos Dulces. No se sabe por qué, pero quizá eso sea lo de menos, el caso es cumplir con la tradición. En lo que sí se ha apresurado Gyocivil es en negociar con Impulsa una ampliación del plazo de entrega, que concluye en enero de 2018. De momento, sólo una superficie arenosa y progresivamente calenturienta bajo la persistencia primaveral se ofrece a la mirada: la contemplo y, razones que se me escapan, se me viene a las mentes un spaghetti western. 

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
9 de Abril de 2017

domingo, 26 de marzo de 2017

EL PAPEL SOBRE EL TIEMPO


Hay negocios que trascienden su simple función comercial y acaban formando parte del paisaje, implicándose en la escenografía de la ciudad con una raigambre que les hace naturales en ella. Papelera Portuense abrió en 1874, un año muy convulso en la historia de nuestro país, que comenzó con un golpe de Estado del general Pavía poniendo fin a una república federal para dar paso a una unitaria bajo la dictadura del general Serrano, y finalizó con el pronunciamiento de Martínez Campos, concluyendo la Primera República e iniciándose la restauración de la monarquía borbónica. Entonces España y El Puerto de Santa María tenían muchos más problemas y sobresaltos de los que ahora padecen, aunque a bote pronto nos invadan el pensamiento las dificultades presentes.

A lo largo de cuatro generaciones, de 143 años, Papelera Portuense ha ido cambiando de ubicación, siempre en la calle Palacios, hasta erigirse en su resistencia (el papel esconde, bajo su aparente fragilidad, un don especial para sobreponerse al tiempo) como el establecimiento más veterano de la provincia en su género. Su actual propietario, Manolo Muñoz, se jubila el próximo mes y tiene la intención de vender el local. Tras más de cuatro décadas de trabajo con él se irá también una parte de la historia de los comerciantes locales (lo que ahora se llama emprendedores, probablemente porque el éxito, que en esta crisis reside en la simple permanencia, sea un objetivo más difícil de lograr que antaño).

Guardaré siempre una memoria muy especial de Papelera Portuense, pues allí tuve la emoción, por primera vez, de contemplar un libro mío en un escaparate, una imagen que quien escribe nunca olvida. Fue “Meditación de tu nombre” el poemario que, hace ya casi diez años, se ofrecía a los ojos de los viandantes y, desde luego, a los míos.

Ahora hay un rótulo que reza, con asepsia financiera, “Liquidación total”, pero convencido estoy de que total no será. Quedarán los recuerdos como banderas, o como páginas, ondeando en el tránsito de los días. Porque tanta historia, tanto esfuerzo, tantas impresiones despertadas, se han ganado el derecho a no desaparecer.


Francisco Lambea
Diario de Cádiz
26 de Marzo de 2017

domingo, 12 de marzo de 2017

EL CASTIGO DE HEREDAR


El PP ha anunciado su intención de elevar al pleno ordinario una moción en la que pedirá el apoyo del equipo de gobierno a su petición de que la Junta de Andalucía elimine prácticamente el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, uno de los más altos de España. Los populares, que señalan haber recogido 15.000 firmas de portuenses que desean la supresión de este tributo, dan un paso más en su campaña contra el disparate que supone dicho arbitrio, un sinsentido que concluye a veces en uno de los hechos más lamentables que puedan derivar de la actuación de cualquier organismo público: que una persona se vea obligada a renunciar al patrimonio que le dejan sus seres queridos por su incapacidad de afrontar el peaje pergeñado desde la propia Administración.

Quienes tienen la encomienda de defender este gravamen gustan de referirse a los que han de abonarlo como “grandes fortunas”, pero el más elemental sentido común evita situar en ese status a quienes exponen estos días su caso en los medios de comunicación: más bien encontramos a afectados de clase media, cuyos padres han desarrollado un gran esfuerzo laboral, que se topan con una coyuntura rayana en lo confiscatorio, inocentes castigados por un gobierno que sobrevalora sus bienes y les obliga a malvenderlos para afrontar tasas abusivas so pena de no quedarse con migaja alguna de lo que otros, tan amorosa y confiadamente, les entregaron. Una indefensión escandalosa y discriminatoria respecto a la situación de otros legatarios en muchas regiones del país.

Con el Impuesto de Sucesiones y Donaciones la Junta muestra una alevosa voracidad fiscal, agazapada en la constancia de que toda persona ha de morir y de que, probablemente, cederá bienes a los suyos, por lo que la entidad autonómica queda a la espera de aplicar su macabra guillotina recaudatoria. Bien haría en cambiar de criterio. Al cabo, quienes hereden acabarán con el tiempo pagando mayores impuestos al disponer de mayores recursos, merced a otras figuras y como resulta justo y lógico, pero dispondrán de plazos más bonancibles, relacionados con un concepto tan importante como el de la liquidez, y nadie les expropiará lo que les pertenece.


Francisco Lambea
Diario de Cádiz
12 de Marzo de 2017 

domingo, 26 de febrero de 2017

LA LLAMADA DE UN RETRATO


La Sala de Arte del IES Pintor Juan Lara acoge desde el pasado jueves y hasta el miércoles 8 la exposición Inflexiones, de Lola Caballero. Me encamine allí para vivir por vez primera la sensación de acudir a una muestra artística de la que uno forma parte como retratado, en medio de una decena de personas que la artista engloba con la denominación Perfiles. Además de encontrarme conmigo mismo (me dijo Lola que se decidió a pintarme por el agrado que le inspiraba la foto motivante, obra del gran José Antonio Tejero en una mañana sabatina en Puerto Sherry), disfruté de otras escenas, como ese toque enigmático que aporta un sombrero sin dueño a unos libros o la invitación al reposo epistemológico a la que te inclina, siquiera en un primer momento, el paisajismo (por alguna extraña razón un horizonte abierto parece conferirte a los brazos de la serenidad, y aquí ocurre ante Llanos del endrinal o Ruta de los Molinos II).

Con todo, y tras citar otros motivos, como un par de cuadros que reflejan el laberinto viario de Cádiz, o uno en el que nos encaminamos, desde la Plaza de España, hacia el Mercado, aquí en El Puerto, la imagen que más me sugirió fue la que recoge a su hija Silvia tapándose el rostro con una sensualidad adolescente que el pincel de su madre ha sabido captar con las solas armas de trazos y colores. En ese gesto, que te secuestra hasta el punto de abstraerte de los elementos que rodean tu lugar de observación, laten pulsiones de delicadeza y libertad.


En su intervención ante el auditorio Lola Caballero, licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, Diplomada en Restauración de Obras de Arte por el romano Instituto Centrale del Restauro, expuso que ha utilizado el término de Inflexiones para esta retrospectiva porque ha experimentado varias en su vida, suponiendo una más la muestra que nos reunía. Lo que sí resulta seguro es que quien fuera concejala portuense y delegada provincial de Cultura mantendrá la continuidad en su dedicación artística, loable empeño de hacer del mundo algo más hermoso, de intentar extraerle las significaciones que tal vez pasan inadvertidas a la mirada inicial.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
26 de Febrero de 2017